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Posts Tagged ‘sueño en bebés’

El sueño del bebé está muy relacionado con el estado emocional de la madre. Cualquier situación que altere a la madre podría alterar el sueño del niño. Cuando la madre se incorpora a trabajar, se encuentra con una situación complicada porque tiene muchas cosas que organizar, debe de dejar a su bebé durante muchas horas seguidas con otra persona y esto le causa bastante intranquilidad. Esta separación es muy brusca y aunque la madre se va preparando poco a poco, el bebé no puede porque no tiene noción de tiempo y es un ser muy frágil y dependiente. ¿Qué ocurre? El bebé empieza a echar de menos a su madre y llega a darse cuenta que si no está de día, sí que está de noche y empieza a desvelarse por la noche para poder estar más tiempo con ella. Se debe de comprender esta situación para poder ayudar al bebé que poco a poco entienda que aunque la madre esté muchas horas fuera de casa le va a seguir dando todo el cariño y amor que necesite y cuando los dos entiendan esto, la situación se calmará y volverán a dormir. Esta es una alteración de sueño relativamente normal. En los grupos de masaje que hacemos  en nuestro centro hablamos de este tipo de circunstancias.

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bebe_lunesDurante los primeros meses, el bebé sonríe a todo el mundo porque ve un poquito de su mamá en otras personas. Confía en su madre y por lo tanto en los demás. Sin embargo, a medida que su desarrollo emocional y cognitivo es más complejo, descubre nuevas estrategias cognitivas. Una de ellas es entender “la permanencia de los objetos” y aparece lo que llamamos la “angustia de separación”. Esto quiere decir que hay un momento en el que el bebé entiende que su madre es distinta a todas las demás personas y cuando su madre  se va no sabe cuando va a volver y la echa de menos. No entiende que su madre sigue existiendo aunque no la vea, no la puede, aún, recordar. Se da cuenta que cuando su madre se va, se queda con otra distinta,  no quiere y por eso llora.

 

Cuando esto ocurre cerca de los 9 meses está dentro de la normalidad y es un indicador de que todo va bien. Suelo decirles a las madres que se sientan bien, puesto que su hijo les diferencia de los demás. Sin embargo, si estos lloros se mantienen a lo largo de los primeros años o no ha aparecido esta protesta en este tercer trimestre sería conveniente consultar.

 

¿Qué ayuda al bebé a superar esta fase?:

 

El juego del cucu-tras. Se le transmite al niño, me voy pero vuelvo (inmediatamente y por lo tanto no angustia al niño). Este juego luego evoluciona hacia el escondite.

Despedirse siempre de los niños, aunque lloren y decirles cuando vamos a volver, aunque no lo entiendan. Si sois consecuentes en seguida lo entenderán y dejarán de llorar.

Fomentar que tengan un “osito de peluche” que les haga compañía. Resultan ser un “poquito de mi mamá” cuando ellas no están.

En este periodo habría que evitar separaciones largas de los niños (viajes) porque no lo pueden entender y se angustian porque no saben cuando volvéis. La espera es demasiado larga.

 

Terminar, hoy diciendo que los niños no entienden el tiempo y el espacio. Son marcadores que aprenden de los padres y que les organiza mucho. Esto es muy poquito a poco y con experiencias y rutinas donde les demostráis que normalmente es de esa manera.

 

Los niños de esta edad no tienen todavía lenguaje para explicaros lo que les pasa. Eso no quiere decir que no lo pasen mal cuando os vais, por ejemplo, sin despediros y lloran. Lloran, y lloran mucho porque es la única forma que tienen de hacernos ver que lo están pasando mal y afortunadamente, les atendemos cuando lloran, aunque no siempre entendamos por qué.

 

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En el último post hablaba de cómo una adaptación escolar puede arrastrar pequeñas o grandes alteraciones en la alimentación, en el control de esfínteres o en el sueño. Decía que esto es normal porque el bebé o el niño pequeño no tienen lenguaje suficiente para explicaros lo que les pasa y utilizan estos medios para llamaros la atención. Yo siempre digo que los niños son muy listos y llaman la atención cuando lo necesitan, otra cosa es que nosotros los queremos/podamos escuchar y comprender….

Es importante que los niños tengan buenos hábitos de sueño porque en momentos conflictivos (pesadillas, mudanza, adaptación escolar, incorporación de la madre al trabajo, un hermano, una enfermedad) aunque se alteren un poco será más fácil recuperar la normalidad.

 

Hábitos:

          Diferenciar el día de la noche cuando son bebés.

          Dormir en su cuarto cuando ya no caben en el cuco.

          Cuando se despiertan por la noche para comer los bebés, dadles de comer pero intentad no jugar con ellos, hacedlo en la penumbra. El mensaje que le tenéis que transmitir es “ahora no es hora de jugar”. Dejadle en su cuna cuando terminéis. Durante el día, sí que jugaréis con ellos cuando lo pidan

          Acostúmbradle a rutinas: juego, baño, masaje, cena, algo tranquilo con padre/madre y a dormir.

          La siesta de después de comer tienen que ser poco a poco una siesta donde se fomente la tranquilidad como por la noche para que poco a poco sea más larga. Cuando tienen 18 meses, los padres agradecéis esa siesta para el bien de todos. Si se acostumbra a dormir por la calle, con ruido, con luz, tenderá a ser una siesta muy corta y poco recuperadora con lo que por la tarde estaréis todos más alterados.

          A partir de los 9 meses les hace mucha compañía un asito de peluche que escojan ellos. Les hace compañía y les tranquiliza mucho.

          En la época de miedos pueden querer una luz o la puerta abierta. No pasa nada. Eso les tranquiliza.

          Procurad que no duerman en vuestra cama. La cama de papá y mamá es estupenda para leer un cuento y para estar a veces durante el día, pero no para dormir. A esto se acostumbran de pequeños y no hay problemas. Sin embargo, los padres tienen excusas miles para justificar que el niño duerme con ellos: está malito, tiene fiebre, me he levantado ya 4 veces y mañana tengo una reunión importantísima, tiene pesadillas, etc. A larga, todo esto empeora las cosas y cada vez le costará más al niño dormir solo y ser autónomo.

 

Los padres ponen, a veces como excusa que el niño no puede dormir solo, pero en parte a los padres les gusta dormir con los niños. Son los padres los que tienen que proponerse ayudar al niño a que duerma solo, aunque eso a veces supone, al principio levantarnos más veces para llevarle a su cama o acompañarle. Pero a la larga descansaréis TODOS.

 

Siempre hay un padre con el que el niño se va más tranquilo a la cama. En momentos difíciles turnaros y ayudaros en eso. Si vosotros estáis tranquilos, poco a poco le transmitiréis esa calma.

 

Si tenéis alguna historia que compartir, estará encantada de comentarla.

 

 

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