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Vengo de un congreso de SEPYPNA (Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente) y todos los profesionales subrayan lo fundamental que es para los bebés que les atiendan la mayor parte del tiempo posible los padres durante los primeros años.

Durante los dos primeros años, el bebé se prepara para sentirse seguro, querido, confiado y eso le va a permitir tener curiosidad e interés por las relaciones sociales y por el mundo externo que le rodea con todos los aprendizajes que conlleva. Sin embargo, si el bebé no se siente querido, seguro, confiado, entonces NO avanzará en esos aprendizajes.

 

Cómo se enseña esto? En realidad no se enseña, se transmite. Una madre, y el padre poco a poco, desarrollan un vínculo afectivo con su bebé, desarrolla un apego con el que el bebé se siente seguro y le permite desarrollar emociones que le despiertan la curiosidad por lo que le rodea. Sin embargo, el bebé que no se siente seguro, utilizará todo su tiempo y escasos recursos reclamando esos lazos que necesita para sentirse confiado y querido. La manera de expresar que tienen los bebés es el sueño, la alimentación, el llanto, el comportamiento, etc. Son sus vías de expresión!!!! Protestarán hasta que los padres puedan mirarle de otra forma y entender que su bebé necesita de ellos. A veces, para esto se necesita de profesionales que puedan ayudar a entenderles.

 

Ante cualquier duda, padres, debéis de consultar. No esperéis para ver si se pasa esa temporadita mala porque se podría empeorar. Ante la duda es mejor siempre consultar con el profesional adecuado de salud mental que es de lo que hablamos. La prevención, la consulta para entender es algo que solo os va a ahorrar dificultades a vosotros y a vuestros hijos. Los psicólogos y los psiquiatras, los profesionales de salud mental estamos para prevenir y ayudar, así como el pediatra también está para prevenir otro tipo de trastornos

niño comiendo 

 

Vuestros hijos, y no importa ahora la edad, están escolarizados desde hace un mes. Han llorado unos días, por las mañanas dicen que no quieren ir, pero en el cole os dicen que están bien y os quedáis más tranquilos.

 

Sin embargo, empezáis a notar que duerme o come peor. ¿Tiene algo que ver? Pues si, tiene que ver todo. ¿Qué ocurre?

 

Los niños posiblemente estén bien en el grupo, pero se empiezan a dar cuenta que eso es TODOS los días, que hay que madrugar, separarse de papá y mamá, no tener sus juguetes y sobretodo tener que compartir y rivalizar, es decir, socializarse. Esto no es tan fácil cuando uno es nuevo y lleva su tiempo. Por lo tanto, los niños que no os pueden explicar con palabras, que aunque las profes son amables y cariñosas esto de estar con otros niños no es tan divertido como nosotros les decíamos. Por lo menos, por ahora. Así que nos lo cuenta de la única manera que pueden comiendo menos o peor y durmiendo peor. Para qué? Para que estéis más atentos y les hagáis un poquito de más caso porque están un poquito tristes.

 

Pensar, en vosotros cuando coméis fuera intentáis que sea con gente con la que estáis a gusto, la comida es un momento de comunicación, de relación, afectivo. Y en casa es un momento para compartir lo bueno y lo malo.

 

Bien pues esto es lo que les pasa.

 

¿Qué hacer?

 

Estar atentos, escucharles, mimarles, no forzarles esos dias, prepararles comidas que les gusten y no empeñaros en que os obedezca o que se coma todo. No es el momento y solo empeorarán las cosas. Pensar en vosotros y que os gustaría que hiciesen con vosotros si os sentís mal durante una adaptación a un trabajo nuevo.

 

Espero que os ayude en la adaptación al cole de niños y padres.

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A veces nos encontramos con bebés de un año o mayores que pegan a su madre o a su padre, cuando normalmente no consiguen lo que quieren u otras veces, dicen los padres, me pega sin más, porque si.

 

Alrededor de los 9 meses, el bebé tiene mucha capacidad para expresar y va descubriendo poco a poco el efecto que sus gestos produce en el “otro”, es decir, en mamá o papá. Es una etapa que imitan mucho y prueban para diferenciar poco a poco y dar sentido a lo que hacen. Somos nosotros los que les vamos diciendo con nuestra aprobación o desaprobación si eso les compensa hacerlo o no.

 

Un ejemplo: El bebé prueba a tocarnos la cara y en esa prueba nos acaricia, nos mete un dedo en el ojo (explorando), nos aprieta la nariz, nos tira del pelo, o nos da un beso. Está claro que con esa edad no nos hace daño y que todo lo hace explorando. Sin embargo, es MUY IMPORTANTE que nosotros vayamos diferenciando y expresemos al bebé aquellos contactos que nos gustan y aquellos que NO nos gustan. Cuando le expresamos con una cara alegre y fomentamos la caricia, el bebé sabe que eso gusta y seguirá haciendolo y si expresamos con cara seria e ignoramos lo que hace y no se lo dejamos volvar a hacer, por ejemplo, apretar la nariz, dejará de hacerlo.

 

Ahora bien, ocurre muchas veces, que hay padres que transmiten mensajes confusos porque a la vez que les dicen que eso no les gusta, se rien porque es un bebé y les hace gracia que se le pueda ocurrir eso y le dejan continuar. Esta actitud crea en los bebés mucha confusión y no hace nada más que fomentar esa conducta.

 

Los bebés son muy consecuentes y necesitan que los mensajes sean claros: me gusta, me rio y te dejo. No me gusta, lo ignoro y no te vuelvo a dejar. De esta forma cuando son un poco mayores ya tienen claro lo que pueden y no pueden hacer de contactos hacia la otra persona.

 

JAMÁS SE DEBE DE PEGAR A UN NIÑO PARA CORREGIR LA CONDUCTA DE PEGAR. Es una actitud muy inconsecuente. Pegando solo se le demuestra que la autoridad es el que es más fuerte y puede dominar al más débil. Estos niños son los pegarán más adelante a otros niños.

bebe_llorando1Los bebés necesitan estar los primeros meses muy unidos y a sus madres y dependen de ellas para su supervivencia. Sin embargo, hacia los 7 u 8 meses empiezan a desarrollar distintas capacidades. Una de ellas,  les permite darse cuenta que su mamá es diferente a ellos y que si se va, temen que la pueden perder porque todavía, no la pueden recordar. Esto les asusta, les angustia y lloran. Tienen sensación de abandono.

Los familiares que hace tiempo que no le ven, comentan lo simpático que eran antes y lo ariscos que se han vuelto.  Bien, pues esto es normal. Diferencian a su madre del resto de las personas y esto les ayuda a madurar y es muy importante que ocurra. Hay niños que lloran mucho y otros que solo se ponen muy serios.

Les ayuda a superar esta etapa el que tengan un osito de peluche, jugar a la mantita o cucú-trastrás y despedirse siempre del bebé, aunque se quede llorando, y decirle cuando váis a volver, aunque no lo entienda todavía. Esto les ayuda a oraganizarse y poco a poco lo entenderán.

Es muy importante evitar en esta época separaciones largas porque no lo entienden y se sienten como abandonados.

 

 

El sueño del bebé está muy relacionado con el estado emocional de la madre. Cualquier situación que altere a la madre podría alterar el sueño del niño. Cuando la madre se incorpora a trabajar, se encuentra con una situación complicada porque tiene muchas cosas que organizar, debe de dejar a su bebé durante muchas horas seguidas con otra persona y esto le causa bastante intranquilidad. Esta separación es muy brusca y aunque la madre se va preparando poco a poco, el bebé no puede porque no tiene noción de tiempo y es un ser muy frágil y dependiente. ¿Qué ocurre? El bebé empieza a echar de menos a su madre y llega a darse cuenta que si no está de día, sí que está de noche y empieza a desvelarse por la noche para poder estar más tiempo con ella. Se debe de comprender esta situación para poder ayudar al bebé que poco a poco entienda que aunque la madre esté muchas horas fuera de casa le va a seguir dando todo el cariño y amor que necesite y cuando los dos entiendan esto, la situación se calmará y volverán a dormir. Esta es una alteración de sueño relativamente normal. En los grupos de masaje que hacemos  en nuestro centro hablamos de este tipo de circunstancias.

 

01_inst_gEs el momento de empezar a pensar si queréis que vuestro hijo se incorpore a partir de septiembre en una guardería o escuela infantil. Los plazos de matricula están a punto de abrirse. Una cosa es vuestra decisión y que sepáis dónde os gustaría, pero la realidad puede ser que no os den plaza donde queréis. Hay que tener en cuenta varias variables:

 

1.- ¿Escuela infantil de la Comunidad  o privada?

2.- Edad del bebé o niño.

3.- Encajan nuestros horarios laborables con la escuela infantil? Está cerca de ¿dónde?

 

 

Conseguir una plaza en la Comunidad supone superar unos trámites burocráticos. Suelen ser escuelas con un proyecto, buenas instalaciones y suelen funcionar bien. El equipo profesional no cambia tanto como en una escuela infantil privada.

 

La escuela infantil privada puede ser porque no tenéis otra opción o porque os gusta una en concreto.

 

Es recomendable que cuando vais por primera vez a la escuela a pedir información os sintáis bien, podáis imaginar que vuestro hijo (sois los que mejor le conocéis) se sentirá bien allí, tened en cuenta cómo os atienden, que es importante para ellos, como es la comunicación escuela-familia y , para mi, es muy significativo como hacen el periodo de adaptación. ¿Por qué?

 

Cada niño se adapta de una manera diferente a la escuela infantil. Por lo tanto, hay niños que necesitan que en este periodo se tengan en cuenta sus necesidades particulares y que la escuela responda a esta necesidad. Las necesidades particulares de un niño puede ser que necesita chupete u osito de peluche durante un tiempo, en función de la edad y necesidades. Puede ser que no esté todavía preparado para comer en la escuela o para dormir la siesta y resulta más beneficioso que durante unas semanas lo haga en casa. La escuela debería atender a estas necesidades porque sabe que es beneficioso para el niño y luego será un niño más sociable y autónomo.

 

Considero que es importante para la escuela pensar en el bien del niño. Un niño que no va contento a la escuela, es un niño que le está costando separarse de sus padres. Esto es muy importante tenerlo en cuenta y hay que ayudar a esos padres a entenderlo.

 

Creo que no es una opción meter a un niño en la escuela infantil de 8 de la mañana a 5 de la tarde de golpe (para que se acostumbre cuanto antes) porque no lo puede asimilar y eso solo le llevaría a sentirse peor y tardar más en adaptarse.

 

La separación del niño de los padres tiene sus momentos y hay momentos evolutivos más oportunos y momentos particulares más difíciles. El momento del cuarto trimestre del primer año es un momento difícil para separase mucho tiempo de la madre. El niño no tiene el concepto del tiempo y no entiende si su madre se va 3 horas o 5 días. La echa de menos y lo pasa muy mal. Necesita entenderlo poco a poco.

 

Si considero que con 2 añitos el niño puede ir a la escuela infantil para empezar a experimentar ciertas rutinas, aprender a espera y empezar a compartir y para empezar a socializarse. Pero no es necesario todo el día. Os remito a mi post del periodo de adaptación y por qué lloran los niños en el cole.

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En el último post hablaba de cómo una adaptación escolar puede arrastrar pequeñas o grandes alteraciones en la alimentación, en el control de esfínteres o en el sueño. Decía que esto es normal porque el bebé o el niño pequeño no tienen lenguaje suficiente para explicaros lo que les pasa y utilizan estos medios para llamaros la atención. Yo siempre digo que los niños son muy listos y llaman la atención cuando lo necesitan, otra cosa es que nosotros los queremos/podamos escuchar y comprender….

Es importante que los niños tengan buenos hábitos de sueño porque en momentos conflictivos (pesadillas, mudanza, adaptación escolar, incorporación de la madre al trabajo, un hermano, una enfermedad) aunque se alteren un poco será más fácil recuperar la normalidad.

 

Hábitos:

-         Diferenciar el día de la noche cuando son bebés.

-         Dormir en su cuarto cuando ya no caben en el cuco.

-         Cuando se despiertan por la noche para comer los bebés, dadles de comer pero intentad no jugar con ellos, hacedlo en la penumbra. El mensaje que le tenéis que transmitir es “ahora no es hora de jugar”. Dejadle en su cuna cuando terminéis. Durante el día, sí que jugaréis con ellos cuando lo pidan

-         Acostúmbradle a rutinas: juego, baño, masaje, cena, algo tranquilo con padre/madre y a dormir.

-         La siesta de después de comer tienen que ser poco a poco una siesta donde se fomente la tranquilidad como por la noche para que poco a poco sea más larga. Cuando tienen 18 meses, los padres agradecéis esa siesta para el bien de todos. Si se acostumbra a dormir por la calle, con ruido, con luz, tenderá a ser una siesta muy corta y poco recuperadora con lo que por la tarde estaréis todos más alterados.

-         A partir de los 9 meses les hace mucha compañía un asito de peluche que escojan ellos. Les hace compañía y les tranquiliza mucho.

-         En la época de miedos pueden querer una luz o la puerta abierta. No pasa nada. Eso les tranquiliza.

-         Procurad que no duerman en vuestra cama. La cama de papá y mamá es estupenda para leer un cuento y para estar a veces durante el día, pero no para dormir. A esto se acostumbran de pequeños y no hay problemas. Sin embargo, los padres tienen excusas miles para justificar que el niño duerme con ellos: está malito, tiene fiebre, me he levantado ya 4 veces y mañana tengo una reunión importantísima, tiene pesadillas, etc. A larga, todo esto empeora las cosas y cada vez le costará más al niño dormir solo y ser autónomo.

 

Los padres ponen, a veces como excusa que el niño no puede dormir solo, pero en parte a los padres les gusta dormir con los niños. Son los padres los que tienen que proponerse ayudar al niño a que duerma solo, aunque eso a veces supone, al principio levantarnos más veces para llevarle a su cama o acompañarle. Pero a la larga descansaréis TODOS.

 

Siempre hay un padre con el que el niño se va más tranquilo a la cama. En momentos difíciles turnaros y ayudaros en eso. Si vosotros estáis tranquilos, poco a poco le transmitiréis esa calma.

 

Si tenéis alguna historia que compartir, estará encantada de comentarla.

 

 

 

image2Los bebés prematuros son unos supervivientes que luchan por vivir. La medicina ha mejorado mucho y con sus técnicas, hoy en día, se salvan muchos niños con un menor riesgo neurológico. Sin embargo, además del riesgo neurológico es importante prevenir el riesgo psíquico.

 

Hay bebés que necesitan incubadora y muchos medios médicos: respiración artificial, alimentación parental, sondas, vías, etc. Los padres ante toda esta visión se sienten muy frágiles, sufren mucho al ver luchar a ese hijo entre la vida y la muerte. Los padres tienen muchos sentimientos ambivalentes muy difíciles de hablar. Nadie les asegura que una vez dada el alta sean niños sin riesgos. Es más, son niños que tienen que pasar muchas revisiones médicas que entran dentro de un protocolo. Se les corrige la edad, y se les da a los padres mucha información difícilmente asimilable tan rápidamente.

 

El parto prematuro es un parto muy repentino, no esperado donde la madre se siente muy mal porque no le ha dado tiempo a prepararse y porque hay amenazas de problemas. Es una separación muy brusca tanto para la madre como para el bebé. Pero apenas tienen tiempo para pensar en eso, están al tanto de lo que dicen los médicos. Afortunadamente, hoy en día, ya hay psicólogos y enfermeras preparadas en las unidades de neonatos para atender las necesidades psicológicas de los padres y saben de la necesidad del piel a piel madre-bebé y lo facilitan y fomentan. Esto es fundamental porque el bebé necesita sentir a su madre para ir creando el vínculo afectivo, que es sentirse querido y seguro. Necesita a su madre, aunque esté triste, para que le ayude a soportar todas las incomodidades a las que está sometido (pinchazos, ruidos de máquinas, luces, etc). Sentirse en los brazos de su madre, contenido, con ese olor y esos ruidos de la madre tan familiares para él, solo le provoca tranquilidad. Los estudios demuestran como se normaliza el ritmo cardiaco en cuanto el bebé está piel a piel con su madre.

 

Cuando se da el alta, pueden ser niños de riesgo o no. Si son de riesgo entran en un protocolo y estarán muy vigilados y con muchos seguimientos. Sin embargo, aquellos que no entran dentro de este protocolo se siente muy indefensos porque nadie les ayuda a enfrentarse y a asimilar a esa nueva etapa que es ¿saldrá todo bien? ¿quién me ayuda? ¿dónde me dirijo? ¿Hay que estimularle, masaje, juego? A estas familias están dedicadas muchos de mis posts con el afán de ayudarles a superar estos momentos y ayudarles en sus dudas.

Aquí podéis encontrar respuestas a vuestras preguntas.

Si quieres leer otros posts en los que se habla de bebés prematuros pincha aquí:

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El baño y el masaje junto con la alimentación y el momento de irse a dormir son de los momentos más afectivos e importantes para el bebé. Por lo tanto, son momentos de los que se deben encargar los padres pues en ellos transmitimos el afecto, el cariño y experiencias fundantes para la organización y estructuración de la personalidad del bebé.

 

Como decía en otro post, los sentidos más desarrollados son el tacto y el gusto, por lo que el baño y el masaje estimulan mucho este sentido y el niño es muy receptivo tanto si es una experiencia positiva como si es negativa. La alimentación desarrolla el gusto y chupando conoce el bebé el mundo que le rodea.

 

El baño supone una experiencia sensorial muy rica, el agua, el jabón, la esponja, vuestra mano, todo supone un estimulo para piel y puede ser muy placentero. Es un momento íntimo (a lo largo de la vida lo será), afectivo y muy rico que debe ser compartido con los padres. La toalla, secarles, la crema, el masaje son igualmente momentos muy afectivos por el que transmitimos mucha información: amor, cariño, sonrisas, comunicación, canciones, balbuceo.

 

Los bebés disfrutan muchísimo con este momento, relaja, se siente limpios, juegan, disfrutan de vosotros, libera tensiones e induce al sueño.

 

El momento de la alimentación es otro momento muy íntimo y afectivo. Recordaros como celebramos los adultos los momentos importantes: con comida. Esto quiere decir que la alimentación sirve para satisfacer una necesidad primaria pero también satisfacer una necesidad afectiva y por esta razón es muy importante que los padres se encarguen de ella siempre que puedan. Es otro momento donde se transmiten muchas experiencias satisfactorias.

 

Todas estas experiencias satisfactorias son las que van a ir organizando y estructurando la cabecita del bebé. Son los pilares básicos para luego poderle educar. Si estas experiencias son positivas, será un niño que se sienta seguro, querido, confiado y preparado para interesarse por el mundo que le rodea. Si estas primeras experiencias no son muy positivas, será un niño más inseguro y más reacio a querer conocer lo que le rodea.

 

abuela

 

 

Los abuelos son unas figuras fundamentales en la sociedad que vivimos porque nos ayudan muchísimo cuando tenemos problemas de intendencia doméstica. Por ejemplo, cuando se va la cuidadora, cuando el niño se pone enfermo, cuando tenemos trabajo extra, un viaje, etc.

 

Cuidan y quieren mucho a los nietos y eso es un beneficio muy grande para los niños.

 

Sin embargo, muchas veces aparecen enfrentamientos entre los padres porque los abuelos de uno u otro lado no hacen las cosas como nosotros quisiéramos. Desde mi punto de vista profesional, no me queda más remedio que apoyar de algún modo a los abuelos en la forma de hacer que tengan con los nietos. Y decir a los padres que tengan en cuenta varias cosas:

-          Los abuelos NO tienen que educar y lo que hacen es disfrutar de los nietos, aunque a veces, es verdad, que les consienten demasiado.

-          Si no os gusta como lo hacen los abuelos, no les pidáis ayuda. Si les pedís ayuda y os la ofrecen, no les pongáis “peros”. Ellos también han dejado de hacer algo para dedicar ese tiempo a sus nietos y lo hacen encantados!

-          Los niños aprenden a diferenciar rápidamente quienes son los abuelos y quienes son los padres. Lo que pueden hacer en casa de uno y lo que pueden hacer en casa del otro. Solo les tenéis que decir algo así: “en casa de los abuelos te dejan…., pero aquí, papá y mamá no te dejamos.

-          Incluso, los niños saben diferenciar lo que pueden hacer con su madre y con su padre. Mientras haya respeto, las diferencias son positivas porque son distintas maneras de hacer las cosas.

-          Las decisiones las toman los padres en conjunto y después, cada padre se lo transmitirá a sus padres. No es válido eso de : “díselo tú a mi madre” o “mamá, es que el padre no quiere que hagas eso con el niño…”

-          Los padres deben de remar juntos en el mismo barco y en la misma dirección y eso a veces supone renuncias individuales por el beneficio familiar.

-          Igual que los padres tienen que aprender su papel de padres, los abuelos primerizos también. Dadles tiempo, lo necesitan. Les cuesta a veces ceder el papel de padres a sus hijos.

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